miércoles, 2 de febrero de 2011

"VÍA DALMA", ÚNICO DISCO DEL AÑO 2.010 QUE SUPERA LOS 100.000 EJEMPLARES VENDIDOS


La Asociación Española de Productores Musicales (Promusicae), la entidad que engloba a la inmensa mayoría de las compañías productoras de música, en España, ha hecho pública la estadística anual, mediante la "Lista Oficial Anual de Ventas de Discos de Larga Duración", durante el anterior año 2.010.

En esta "Lista Oficial Anual de Ventas de Discos de Larga Duración", durante el año 2.010, en España, el puesto número uno, de forma indiscutible, es para el cantante catalán Sergio Dalma, con su último trabajo discográfico, titulado "Vía Dalma", dedicado a los temas clásicos de la música italiana, siendo, además, el único disco que ha superado, en España, el listón de los cien mil ejemplares vendidos, durante el pasado año 2.010, por lo que ha alcanzado la certificación de triple "Disco de Platino", con más de 180.000 copias vendidas.

Según el comunicado de prensa difundido por la Asociación Española de Productores Musicales (Promusicae), el éxito del artista Sergio Dalma es tan meritorio como aislado, puesto que el segundo título, entre los álbumes más demandados, durante el pasado año 2.010, es la producción discográfica titulada "Hijo de la Luz y de la Sombra", del cantautor catalán Joan Manuel Serrat, que, ni siquiera, alcanza más de 70.000 unidades, habiendo conseguido una única certificación de "Disco de Platino".

En esta "Lista Oficial Anual de Ventas de Discos de Larga Duración", durante el año 2.010, en la tercera posición, destaca el intérprete Alejandro Sanz, con su último lanzamiento discográfico, denominado "Paraíso Express", seguido, en la cuarta plaza, por el primer proyecto discográfico de debut en solitario, titulado "Pequeño", de la estrella Dani Martín, líder del grupo El Canto del Loco, y, en el quinto escalón, por el último trabajo discográfico, llamado "Cardio", del músico Miguel Bosé, acompañado, inmediatamente detrás, en el sexto peldaño, por el último disco, denominado "My Worlds", del vocalista canadiense Justin Bieber.

El "Top Ten" de esta "Lista Oficial Anual de Ventas de Discos de Larga Duración", durante el año 2.010, se completa, en la séptima posición, con el último álbum del solista Joaquín Sabina, titulado "Vinagre y Rosas", y, en la octava plaza, con la última producción discográfica del dúo Estopa, llamado "Estopa X Anniversarivm", así como, en el noveno puesto, con el último gran lanzamiento discográfico del cantante David Bisbal, denominado "Sin Mirar Atrás", y, en la décima y última casilla, con el último proyecto discográfico del artista David Bustamante, titulado "A Contracorriente", completándose, así, el "Top 10" de las preferencias del comprador español, durante este pasado año 2.010.

La conclusión que cabe extraer, de estas cifras, para la Asociación de Productores Musicales Españoles (Promusicae) consiste, básicamente, en que estos trabajos discográficos, que se sitúan entre los diez discos más vendidos en España, durante el pasado año 2.010, son una suerte de especie en extinción, en el país con mayor índice de piratería discográfica de toda Europa y de todo el entorno occidental.

Según la Asociación de Productores Musicales Españoles (Promusicae), las cifras de ventas de música, en España, durante el pasado año 2.010, se encogieron, hasta extremos desoladores, constituyendo un indicador, que ha venido menguando, de forma ininterrumpida, desde el año 2.001, concretamente, un 80,00%, de forma acumulada, pero, en su décimo año consecutivo de caídas, desciende un 21,12%, respecto al anterior año 2.009, cuando, ya, las cifras previas eran raquíticas.

En concreto, los datos ofrecidos por la Asociación de Productores Musicales Españoles (Promusicae) vienen a confirmar que los españoles se gastaron, en música legal, casi 166,5 millones de euros, frente a los 211 millones de euros, del anterior ejercicio 2.009, de manera que, por término medio, cada español de más de catorce años de edad adquirió menos de la mitad de un disco, en este año 2.010, recién concluído, en una "ratio" que oscila, en los países avanzados, entre los tres y los cuatro ejemplares por habitante y año.

En este contexto, según la Asociación de Productores Musicales Españoles (Promusicae), conseguir una honorífica certificación de "Disco de Platino" supone una labor titánica, en España, y eso que este premio simbólico se estableció en 60.000 ejemplares vendidos, aunque equivalía, originariamente, a unas ventas de 100.000 unidades.

Solamente, los seis primeros clasificados, en la "Lista Oficial Anual de Ventas de Discos de Larga Duración", durante el pasado año 2.010, es decir, el cantante Sergio Dalma, con su último disco, titulado "Vía Dalma", el cantautor Joan Manuel Serrat, con su último álbum, llamado "Hijo de la Luz y de la Sombra", el artista Alejandro Sanz, con su última producción discográfica, denominada "Paraíso Express", el intérprete Dani Martín, líder de la banda El Canto del Loco, con su último lanzamiento discográfico de debut en solitario, titulado "Pequeño", la estrella Miguel Bosé, con su último proyecto discográfico, llamado "Cardio", y el músico Justin Bieber, con su último trabajo discográfico, denominado "My Worlds", superaron esta cota, equivalente a 60.000 copias vendidas, y, por lo tanto, obtuvieron la certificación de "Disco de Platino", en España, en concepto de ventas acumuladas, producidas, exclusivamente, durante el pasado año 2.010.

No podemos decir que las cifras, que ofrece la Asociación de Productores Musicales Españoles (Promusicae), sean falsas, sino que, muy al contrario, posiblemente, sean ciertas, pero, desde luego, la interpretación que se realiza de esas cifras no es exacta, haciendo gala de una manipulación de los números, a la hora de sacar conclusiones, con el fin de intentar convencer, a la opinión pública y a los órganos legislativos de toma de decisiones, de la necesidad de acabar con la piratería.

Y, personalmente, digo que esta interpretación de las cifras de ventas anuales, que efectúa la Asociación de Productores Musicales Españoles (Promusicae), está, en parte, manipulada, porque la totalidad de la caída de las ventas, en el sector musical español, se imputa a la piratería, sin tener en cuenta el hecho de que estamos en una situación de crisis económica muy profunda, con un total de 4,7 millones de personas en situación de desempleo, según los últimos datos oficiales, y que, por lo tanto, no poseen la capacidad económica para adquirir discos.

Desde luego, es cierto que la piratería es injustificable y que la difícil situación económica existente no puede justificar la adquisición de copias piratas de los álbumes de los artistas, pero, también, es verdad que no la totalidad de esa caída de las ventas anuales de discos ha de achacarse a la piratería, sino que, también, desgraciadamente, una parte debe ser imputable a la complicada situación económica, por la que atraviesan las economías domésticas de las familias españolas, aunque este elemento, bastante evidente, sin embargo, ha decidido obviarse, totalmente, en el análisis de las cifras efectuado por la Asociación de Productores Musicales Españoles (Promusicae).

De hecho, la "ratio" que ofrece la Asociación de Productores Musicales Españoles (Promusicae) no debería comparar la situación existente, en España, con la situación existente en otros países de nuestro entorno, donde la crisis económica no ha tenido iguales efectos y donde el nivel de desempleo no llega hasta las tremendas cotas existentes, actualmente. Quizás, la "ratio" que deberíamos manejar no debería tener en cuenta a las personas mayores de catorce años, sino, más bien, el número total de la población activa, que no está en situación de desempleo, pues, en ese caso, quizás, la diferencia, entre España y otros países de nuestro entorno, sería mucho menor.

En conclusión, no digo que la industria musical no se halle en una situación crítica, debido a la injustificable y condenable piratería, sino que no toda la culpa de esa situación crítica, producida durante el pasado año 2.010, es achacable a la piratería y, desde luego, la piratería no es el único fantasma, que acecha a la industria musical española.

Otra de las conclusiones que extrae la Asociación de Productores Musicales Españoles (Promusicae) consiste en que otro detalle doloroso consiste en constatar que nueve de los veinte trabajos discográficos más vendidos, durante este pasado año 2.010, corresponden, en realidad, a álbumes publicados durante el año 2.009, achacando esta situación al hecho de que, como las ventas son, cada vez, más ínfimas, la renovación, en el listado anual de los títulos musicales más vendidos se complica sobremanera.

Este dato, sin embargo, debe, también, considerarse, en parte, como una manipulación de la verdad. Es cierto que, entre los veinte primeros puestos del listado de producciones discográficas más demandadas, durante el pasado año 2.010, hay tres lanzamientos discográficos que fueron publicados durante el año 2.009, pero la verdad es que el resto de los discos editados en el año 2.009, a los que se hace referencia, se publicaron en los dos últimos meses de ese año, para aprovechar el tirón de las ventas navideñas, cosa, por cierto, bastante normal, pues es el momento que suelen elegir la mayoría de los grandes artistas, para lanzar sus nuevos proyectos discográficos.

Por otro lado, la Asociación Española de Productores Musicales (Promusicae), una vez más, interpreta las cifras, de forma interesada, extrayendo conclusiones encaminadas a dibujar un panorama de color negro absoluto y un escenario desolador, que lleven a la imagen de desastre total en el sector musical español. Sin embargo, también, es cierto que se pueden extraer algunas consecuencias positivas.

Entre las conclusiones positivas, que pueden deducirse del listado anual oficial de ventas de discos de larga duración, en España, hay una que resulta muy positiva: de entre los diez primeros puestos de los álbumes más demandados, en España, durante el pasado ejercicio 2.010, nueve son de artistas españoles y sus lanzamientos discográficos respectivos son de producción nacional, salvo, quizás, el caso excepcional del intérprete canadiense Justin Bieber, con su último proyecto discográfico, titulado "My Worlds", en el puesto número seis. Desde luego, este dato resulta, cuando menos, alentador, por lo que el panorama, aun siendo negativo, no es tan crítico y desolador como quiere hacerse ver, de forma, sin duda, interesada, por parte de la Asociación Española de Productores Musicales (Promusicae), pues lo cierto es que esta conclusión es muy evidente como para no haberse dado cuenta de ella, llegándose a pensar que dicha consecuencia ha sido silenciada, de forma intencionada.

Por otro lado, como, ya, se denunció, durante la pasada semana, por el informe anual de la Federación Internacional de la Industria Discográfica (I.F.P.I.), denominado "Digital Music Report", que analiza el estado y situación anual de la música digital, una de las consecuencias más drásticas y dolorosas de la caída de las ventas ha sido la progresiva desaparición de los artistas noveles o debutantes. Y, aunque nos encontramos ante un fenómeno global, en España, donde el 45,00% de los internautas, aproximadamente, descargan música irregularmente, sin permiso de sus titulares, de forma habitual, el problema se ha agudizado radicalmente, según afirma el informe anual, llamado "Digital Music Report", de la Federación Internacional de la Industria Discográfica (I.F.P.I.).

En efecto, según destaca la Asociación Española de Productores Musicales (Promusicae), los pocos artistas de nuevo cuño, que consiguieron ventas moderadas de sus lanzamientos discográficos, durante el pasado año 2.010, como los chicos de la formación Maldita Nerea, originarios de la ciudad de Murcia (Comunidad Murciana), o como el cantante Antonio Cortés, sin embargo, no logran asomar en el "Top 50" del "ránking" anual de ventas, en formato digital, a través de internet, mediante descarga, en España, lo que demuestra que el "streaming", como técnica para escuchar y poseer irregularmente la música, está en alza, en nuestro país.

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